La Diputada Provincial Matilde Bruera se reunió con trabajadores de Vicentín para analizar la situación laboral y el futuro de sus puestos de trabajo debido al conflicto concursal que atraviesa la empresa a raíz de la millonaria deuda con acreedores y estafas a diferentes entidades bancarias, nacionales e internacionales, entre los que se encuentra el Banco Nación.

La actividad que se llevó a cabo en la sede del Sindicato de Aceiteros y Desmotadores de Reconquista fue coordinada por el Secretario General de Aceiteros filial Reconquista, Leandro Monzón, y participaron también el Secretario General de la CGT General Obligado Ramón Acosta y el Secretario General de los Trabajadores Municipales de Avellaneda, Ángel Dorado.

El actual asesor de los trabajadores/as de Vicentín Aldo Casella y la Diputada Bruera debatieron junto a los trabajadores de la Algodonera Avellaneda, quienes hicieron un repaso de las jornadas de lucha que mantuvieron durante el año 2020, en las que reclamaron a la patronal mejores condiciones laborales y aumento de salario, hasta la situación actual.

Para la legisladora, debido al impacto económico que tiene para la Provincia y la Nación la situación actual de Vicentín y porque además su principal acreedor es el Banco Nación, este conflicto, es laboral y político. Recordó la primera reunión que se realizó en San Lorenzo, luego de que el presidente Alberto Fernández anunciara la estatización de la aceitera, que luego no prosperó. De la misma habían participado trabajadores, representantes del sindicato y diputadxs. Fue allí mismo, en San Lorenzo, donde se decidió crear una comisión investigadora que estuviera conformada por los distintos bloques políticos de la Cámara de Diputados de la provincia.

“La situación actual es muy complicada debido al vaciamiento de las distintas empresas que conforman el grupo Vicentín; la fuga de capitales hacia empresas extranjeras y la posible pérdida de los puestos de trabajo. Desde lo político implica la extranjerización de la empresa y una pérdida en nuestra soberanía económica” expresó.

A su vez, invitó a lxs trabajadores a participar de la audiencia pública en la Cámara de Diputados de la provincia prevista para el mes de agosto donde estarán presentes las partes -nacionales y provinciales- que intervienen en el conflicto Vicentín. La audiencia será un hecho político trascendente donde no sólo se analizarán las posibles soluciones, también será un momento para que lxs trabajadores expresen su posición como parte clave de este escenario, explicó la diputada.

A continuación, Aldo Casella expuso a grandes rasgos el plan de negocios presentado por Vicentín en el acuerdo con acreedores y posibles inversores y allì, alarma particularmente el destino de la planta del nodo Reconquista- Avellaneda. Todo el activo de la región norte, incluidos la planta de bioetanol y la sede administrativa, van a la venta de acuerdo al plan de la empresa.

“Nosotros presentamos un escrito rechazando esas condiciones, manifestó el abogado del sindicato de Aceiteros. Luego hubo una mejora que consiste en un esquema posible, pero siempre en la base de que el acuerdo propuesto por Vicentín se apruebe. Es una manera que la empresa tiene para presionar a la Nación para que ésta de rienda al libre acuerdo con los acreedores, poniendo en jaque la producción de la zona y el futuro de los trabajadores, continuó, el abogado”

“Hasta que se encuentre una solución, Vicentín mantendría durante los primeros 18 meses posteriores a la homologación, los pagos a lxs trabajadores, puesto que los posibles compradores no tienen ninguna propuesta para el norte” afirmó Casella.

La situación que se avizora es grave, ya que de homologarse el acuerdo la empresa sólo se haría cargo de pagarles a lxs trabajadores por 18 meses y luego se vendería por partes, afectando la economía de los mismos y de toda la región, concluyó el ex camarista.

Cobertura Redacción Reconquista