La Red de Comunicadores del MERCOSUR analiza críticamente la situación planteada luego de la bomba puesta en un local partidario en Bahía Blanca, a lo cual en nuestra provincia de Santa Fe, debería sumársele las amenazas a la Concejala Norma López en Rosario, hechos estos que parecerían partir de una misma matriz ideológica y política.

Pusieron una bomba en el local de La Cámpora y el Frente de Todos en Bahía Blanca con poder, claramente, destructivo y se repartieron panfletos que dicen entre otros señalamientos que comenzó La Purga, y menciona a políticos, sindicalistas, jueces, y periodistas.

La metodología de la bomba y el volante fundamentando la acción, no es nuevo en Argentina. Lo utilizó la TRIPLE A, que mediante explosivos y centenares de asesinatos selectivos buscaba diezmar de cuadros y militantes al movimiento nacional y popular entre los años 1973 a 1976. Repartía también – ante cada muerte- el listado en papel –inclusive manuscrito- de quienes serían las próximas víctimas.
Merecen hacerse dos consideraciones. La primera que los calificativos a todos estos sectores son absolutamente similares a los utilizados en manifestaciones, carteles y declaraciones de algunos dirigentes políticos y referentes de la Derecha. Definir al periodismo de militante, jueces puestos a dedo, o políticos corruptos son aseveraciones que vienen repitiéndose en distintos lugares del país. A esto se le agrega terminologías como: “hipersexualizar hijos”, “subvertir valores naturales”, “matan niños con el aborto”, “nos quitan la libertad”, muestra una total consonancia con las movidas anti aborto, anti retenciones, algunas iglesias evangélicas, padres y productores autoconvocados, y referencias políticas absolutamente focalizadas en Juntos por el Cambio. No es casual, corresponde a un discurso instalado y repetido hasta el hartazgo que como táctica busca perpetuarse en distintos sectores medios y de trabajadores, pues para la derecha social y económica estos han sido sus “principios” desde siempre.

Para que esta tarea, que la derecha emprende sistemáticamente –no son hechos aislados e desconectados-, cuenta con la complicidad de empresas de medios y de periodistas que asumen la tarea de propagar cotidianamente esos mensajes, explícitos o disfrazados de análisis medular o comentario al paso.

Desde la comunicación popular advertimos que la ética y la verdad deben seguir siendo elementos indispensables de nuestro trabajo, cualquiera sea la magnitud de nuestras organizaciones y medios. El Gobierno Nacional, y los Gobiernos provinciales deberían tomar nota de esto y hacer señalizaciones concretas de quienes están siendo, desde el periodismo, funcionales a este tipo de acontecimientos sucedidos en Bahía Blanca, que hoy estamos repudiando y activar todos los mecanismos que la ley impone para cada caso.

 

RED DE COMUNICADORES DEL MERCOSUR.
Patria Grande, 27 de Mayo de 2021